''La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras''.
Jean Jaques Rosseau.

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Entrevista con Andrea Precht

Conocimos a Andrea cuando nos invitó al Congreso de Educación de la Universidad de Santo Tomás de Talca, Chile. Era nuestra segunda oportunidad en Chile. Unos pocos meses atrás se había desatado con fuerza el movimiento estudiantil y sus manifestaciones públicas.
Andrea es directora de la escuela de educación de la Universidad de Santo Tomás de Talca, su esposo es director de una escuela secundaria local, y cuando la conocimos había des-escolarizado a sus hijos y practicaba lo que ellos llamaban "educación casera". En nuestro film no hubo mucho tiempo para dedicarle al tema, pero Andrea fue una de las personas que más nos invitó a reflexionar críticamente sobre las "educaciones alternativas".
Vi varias veces su entrevista, leí su blog, y siempre me encontré aprendiendo y considerando nuevas ideas. Preparando esta entrevista para compartirla, le escribí a Andrea y la invité a que brevemente comparta las novedades de su práctica desescolarizante. Gracias Andrea por invitarnos a pesar de ser tan "atrevidamente jóvenes". Aquí los párrafos que me envió.

Post data a la Educación Casera

Andrea Precht

Germán me ha dado la posibilidad de agregar “algo” a la entrevista que me realizaron el 2011. Es interesante poder hacerlo ahora que mis hijos, tras un proceso de discernimiento, han vuelto a la escuela por opción propia. El “tiempo fuera” de la escuela tradicional fue enriquecedor, creativo, desafiante e íntimo pero también transcurrió en una ciudad de Talca destrozada por el terremoto, un movimiento estudiantil nacional que clama por una mejor educación y con dos hijos que, recuperada su condición de aprendices, quisieron “volver” al sistema escolar a sabiendas de sus límites y cegueras, pero también de lo que ello descubren como sus riquezas y potencialidades. En esta segunda vuelta saben que están allí por decisión propia. Nadie los envía, ellos van.
Quisiera volver a recalcar aquello que dije durante la entrevista, pero por motivos de tiempo, no pudo salir en la película: la necesidad de vigilancia epistemológica en la búsqueda de una educación diversa. En la búsqueda del orden y la coherencia dentro una mirada educativa diferente, "alternativa" le nominan quienes la miran con sospecha, corremos el peligro de remplazar un discurso educativo totalizador, autoritario, naturalizador por otro del mismo corte. La diferencia estaría en que uno es hegemónico y el otro -aún- no. Sin embargo, ambos se levantan – en muchos casos – con pretensiones de Verdad, así con mayúscula, que busca instalarse como absoluta e incuestionable. Podemos vernos tentados a realizar una explicación omniabarcativa por otra; un fascismo por otro. Fascismo toda vez que es posible levantar nuevamente un discurso sin sujeto y a-histórico. Un discurso descontextualizado completamente al apoyarse sólo en la naturalización de unas cuantas premisas sobre los seres humanos -en especial respecto de la infancia- lo social y lo educativo: Una determinada idea de niño/a, una única forma de ser madre o padre, una sola posibilidad de educar; una restrictiva mirada de la familia.
Si me preguntas que aprendí en esta experiencia puedo decir que mis supuestos pedagógicos son ahora son más frágiles, cada vez más alejados de esencialismos. Creo si fuertemente en la educabilidad de las personas, en el derecho de las comunidades a decidir cómo transmitir su cultura, en el profundo valor del acto educativo y su capacidad transformadora. Me alejo como la peste de los deber ser educativo, de la sacralización de las estructuras educativas –escolares o no- y sospecho cada vez más de todo iluminismo pedagógico. Ya no creo que la educación sea una gran avenida de liberación, sino un modesto pasaje que se abre camino entre poderes más fuerte que el modesto acto de educar…y no por ello pierde nada de su dignidad y grandeza.